Pionera de la Arquitectura en Mendoza

La UM posee una trayectoria de más de medio siglo en Mendoza y dos décadas en el sur sanrafaelino.

La Universidad de Mendoza sigue creciendo y aportando excelencia a su oferta académica, para el crecimiento de la comunidad.

El año 1960 y más precisamente el mes de mayo, marcó en el plano internacional un punto de inflexión en la cultura de occidente y es justamente cuando en la Ciudad de Mendoza se pone en marcha la Universidad de Mendoza. En efecto, el directorio del Instituto Cuyano de Educación Integral (ICEI) liderado por el Doctor Emilio Descotte dispone la creación de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales primero y luego de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, designando como Decano al Arq. Enrico Tedeschi, reconocido internacionalmente por su aporte a la práctica y teoría de la arquitectura, y como Vice decano al Arq. Daniel Ramos Correa, profesional de amplia trayectoria en nuestra región.

Fueron fundadores y colaboradores en la gestación de nuestra Facultad, personalidades de gran renombre entre los que figuran Eduardo Sacriste, Miguel Ángel Roca, Daniel Moisset de Espanes, Noemí Goitia, Marina Waisman, Juan Augusto Brugiavini, Gerardo Andía, Juan Carlos Rogé, Miguel Giraud, Ricardo Perotti, Ricardo Casnatti, Jorge Cremaschi y Juan Bochaca, entre otros.

Cincuenta años después, la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la UM en su Sede San Rafael brinda hoy a más de un centenar de jóvenes entusiastas del sur mendocino, un motivo más para permanecer y desarrollarse en nuestro país. Han confiado en la FAUD de la UM su porvenir profesional, su formación como personas de bien, ciudadanos responsables y su sueño de servir a la sociedad con integridad y profesionalismo.

Ellos serán los primeros arquitectos formados en San Rafael cuyo perfil profesional, establecido por la normativa nacional, apunta a formar un profesional capaz de interpretar las demandas del medio donde se desarrolle; consciente y conocedor del contexto ambiental y cultural de inserción de su obra; idóneo para definir pautas programáticas y transformarlas en proyectos, hacedor de diseños significativos que involucren de manera integral la tecnología y la materialización y con habilidades para la gestión técnica y administrativa de obras individuales, colectivas, públicas, privadas y de escalas diversas.

En la formación de los arquitectos se pretende acentuar la comprensión de la problemática local y la gestión de respuestas acordes con las condiciones culturales del medio en que presumiblemente les tocará actuar en forma directa. No obstante, la calidad de preparación que se desea alcanzar, aspira a dotar a los futuros profesionales de una formación que les permita su inserción en una cultura nacional o global, de igual o distintas características. El objetivo, entonces, es lograr una creciente cualificación del recurso humano para optimizar la realización de tareas profesionales sustantivas en el medio de inserción laboral que la realidad le proponga al egresado.

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